La proteína A amiloide es una anomalía que se genera después de que proteínas normales se pliegan de una manera inadecuada. Posteriormente, empieza a depositarse en algunos órganos —intestinos, riñón, corazón— provocando que dejen de funcionar adecuadamente y generando una serie de síntomas que pueden agravarse con el tiempo.
Las causas por las que se produce la proteína A amiloide tiene que ver con enfermedades inflamatorias crónicas. Estas provocan que su concentración aumente y que afecte a la salud de las personas. No obstante, en este caso, un adecuado diagnóstico de la patología que tiene el paciente y el inicio de un tratamiento contribuirán a que la proteína A amiloide disminuya. En cuanto la enfermedad se trata, la situación se estabiliza.
Los síntomas que puede presentar una persona con niveles elevados de proteína A amiloide son los siguientes:
La importancia de un diagnóstico temprano de los trastornos inflamatorios crónicos radica en la prevención de la proteína A amiloide que puede provocar una disminución de la calidad de vida de los pacientes. Generalmente, ante un diagnóstico precoz el pronóstico es positivo y en cuando se controla la patología inflamatoria, los niveles de proteína A amiloide se resuelven.